Cuide de sus pies y mejora su golf
En el golf prestamos mucha atención al swing, al putt o a la elección de los palos, pero a menudo olvidamos algo esencial: la pisada. Los pies son la base de todo el movimiento y un mal apoyo puede afectar no solo al rendimiento, sino también a la salud.
Cada golpe comienza desde el suelo. Si el peso no se reparte correctamente, pueden aparecer sobrecargas en tobillos, rodillas, caderas e incluso en la espalda. Uno de los problemas más frecuentes en jugadores que caminan muchas horas por el campo es la Fascitis plantar, una inflamación de la fascia del pie que provoca dolor en el talón, especialmente al levantarse por la mañana o tras periodos de descanso.
La buena noticia es que puede prevenirse en muchos casos con pequeños gestos:
Consejos prácticos para cuidar la pisada
• Elige un calzado adecuado, con buena sujeción y amortiguación. No todos los zapatos de golf ofrecen el mismo soporte.
• Realiza estiramientos diarios de la planta del pie y del gemelo, sobre todo antes y después de jugar.
• Escucha las primeras molestias: un dolor leve en el talón no es “normal” si se repite.
• Valora un estudio de la pisada si juegas con frecuencia o sufres dolores recurrentes.
Cuidar los pies no es solo una cuestión de comodidad, sino de prevención. Un apoyo estable mejora el equilibrio, aporta seguridad en el swing y ayuda a mantener una buena movilidad con el paso del tiempo.
En golf, como en la vida, todo empieza por una buena base. Y esa base son tus pies.
Cada golpe comienza desde el suelo. Si el peso no se reparte correctamente, pueden aparecer sobrecargas en tobillos, rodillas, caderas e incluso en la espalda. Uno de los problemas más frecuentes en jugadores que caminan muchas horas por el campo es la Fascitis plantar, una inflamación de la fascia del pie que provoca dolor en el talón, especialmente al levantarse por la mañana o tras periodos de descanso.
La buena noticia es que puede prevenirse en muchos casos con pequeños gestos:
Consejos prácticos para cuidar la pisada
• Elige un calzado adecuado, con buena sujeción y amortiguación. No todos los zapatos de golf ofrecen el mismo soporte.
• Realiza estiramientos diarios de la planta del pie y del gemelo, sobre todo antes y después de jugar.
• Escucha las primeras molestias: un dolor leve en el talón no es “normal” si se repite.
• Valora un estudio de la pisada si juegas con frecuencia o sufres dolores recurrentes.
Cuidar los pies no es solo una cuestión de comodidad, sino de prevención. Un apoyo estable mejora el equilibrio, aporta seguridad en el swing y ayuda a mantener una buena movilidad con el paso del tiempo.
En golf, como en la vida, todo empieza por una buena base. Y esa base son tus pies.