Manténgase informado

El grado de menos que ahorra sin pasar frío 

Todavía se puede estar en manga corta por la tarde, pero las mañanas ya piden rebeca. Y en cuanto llegue el primer día de encender la calefacción, ese primer recibo del gas o la luz suele dar un susto. Antes de que pase, conviene dedicarle diez minutos a la instalación. No hace falta ser manitas: son tres gestos sencillos que marcan la diferencia todo el invierno. 

El termostato tiene un número que conviene recordar 

No es lo mismo apagar la calefacción por ahorrar que apagarla sin más criterio: lo primero ahorra dinero, lo segundo puede acabar en un catarro. La clave está en encontrar la temperatura justa, ni de manga corta en casa ni con dos jerséis puestos. 

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), una temperatura de 21 ºC, con la ropa adecuada, es suficiente para estar a gusto en casa. Cada grado de más se nota en la factura: bajar el termostato un solo grado puede suponer alrededor de un 7 % de ahorro en climatización, según el propio IDAE. 

  • Apague la calefacción por la noche y reactívela al ventilar por la mañana. 
  • En ausencias cortas, baje el termostato a 15 ºC en lugar de apagarlo del todo. 
  • Cierre persianas y cortinas al anochecer: ayuda a que el calor no se escape. 
  • Baje aún más el termostato si sale de casa varios días, por ejemplo en Navidad. 

Ninguno de estos gestos exige gastar dinero: es cuestión de coger la costumbre. Y sumados, notarán en la factura mucho más que cada uno por separado. 

Antes de encenderla por primera vez 

Conviene purgar los radiadores al empezar la temporada: dejar salir el aire acumulado para que el agua caliente circule bien y el radiador caliente de forma uniforme. Se nota enseguida: si al tocarlo hay zonas frías y otras calientes, casi siempre es señal de que le toca purgar. Compruebe también que ningún mueble, cortina o ropa tendida bloquea el calor, y que la caldera ha pasado su revisión de mantenimiento con un técnico autorizado. 

Estos gestos no son solo cuestión de ahorro. Una caldera revisada funciona con menos sobresaltos, y un radiador bien purgado calienta antes, así que la calefacción no necesita estar tanto tiempo encendida para lograr el mismo confort. 

purgado de un radiador antes del invierno

Importante: si usa estufas de gas, butano o similares, ventile unos minutos al día aunque haga frío, para renovar el aire de la vivienda. 

Conviene anotar en el calendario la fecha del último mantenimiento de la caldera. Hacer la revisión ahora, antes del pico de frío, evita esperas largas con el técnico cuando más se necesita, que suele ser justo el día más gélido del invierno. 

Un pequeño gasto que se recupera 

Instalar válvulas termostáticas o un termostato programable permite ajustar la temperatura habitación por habitación y por horas: más calor en el salón por la tarde, menos en dormitorios que apenas se usan de día. Según el IDAE, esta medida puede suponer entre un 8 % y un 13 % de ahorro energético adicional sobre el consumo de calefacción. 

No es una obra ni una inversión grande: en la mayoría de los casos basta con cambiar la cabeza del radiador o instalar un programador junto a la caldera. Si su instalación es antigua y nunca se lo ha planteado, este es un buen momento del año para pedir presupuesto, antes de que lleguen los meses de más consumo. 

Diez minutos de repaso ahora evitan sustos en la factura y averías a mitad de enero, cuando menos apetece llamar a un técnico con urgencia. Y si de paso quiere revisar sus cuentas de cara al invierno, en BuenaVidaSenior.com le ofrecemos asesoramiento gratuito y sin compromiso para ver qué opciones encajan mejor con su situación, sea cual sea el gasto que le preocupe.

Redacción Buena Vida Senior

Redacción Buena Vida Senior

Redacción del blog de Buena Vida Senior.

También le puede interesar

Calcule fácilmente las cantidades que podría obtener con la hipoteca inversa para mejorar su calidad de vida.

Calcular