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Cambio de hora: el 25 de octubre, el último que fija el BOE 

Todavía hay luz cuando se sienta a merendar a media tarde, pero cada día un poco menos. Y este mes llega el empujón definitivo: el domingo 25 de octubre, a las tres de la madrugada, los relojes se atrasan una hora. Ese día, a partir de las tres, volverán a ser las dos. 

Nada nuevo, dirá usted: pasa cada año. Pero esta vez hay un matiz que no está de más conocer. 

Una fecha con una novedad 

El calendario de cambios de hora en España no se fija de una vez para siempre: se publica en el Boletín Oficial del Estado por bloques de varios años. El que rige ahora, la Orden PCM/186/2022, cubre los cambios de 2022 a 2026. Eso significa que el del 25 de octubre de 2026 es, por ahora, el último que figura oficialmente en el BOE: para que haya cambio en 2027, el Gobierno tendría que publicar un nuevo calendario, salvo que para entonces se haya decidido eliminar la práctica, algo que la Unión Europea lleva tiempo debatiendo. 

No cambia nada de cara a este otoño —los relojes se atrasan igual, haya o no calendario firmado para después— pero conviene saberlo: es un buen momento para revisar la relación de la casa con la oscuridad temprana, sea cual sea el año que viene y decida el Gobierno lo que decida sobre el futuro del cambio de hora. 

Adaptar la casa a la oscuridad temprana 

Con la tarde acortándose de golpe, hay rincones de la casa que conviene mirar con otros ojos: 

  • Refuerce la luz de pasillos, escaleras y el trayecto hasta el baño por la noche: es donde más caídas se producen cuando ya no hay luz natural que ayude. 
  • Revise que las bombillas de esas zonas den suficiente luz, y cambie las que parpadeen o se hayan quedado tenues. 
  • Un piloto o luz de noche con sensor, en el pasillo o junto a la cama, evita tener que buscar el interruptor a oscuras. 
  • Si vive en una casa con escalones o desniveles, una tira antideslizante y bien iluminada marca la diferencia en los meses de menos luz. 

También es un buen momento para revisar la calefacción y el termostato antes del primer frío serio, y para comprobar que el detector de humo de la cocina o el pasillo tiene pilas nuevas: con más horas de luz artificial encendida, conviene tenerlo en buen estado. 

Cuidar el sueño y las rutinas los primeros días 

El cuerpo tarda unos días en acostumbrarse a que anochezca antes. Es normal notarse algo más cansado por la tarde o despertarse más temprano de lo habitual durante esa primera semana. Adelantar poco a poco la hora de cenar y de acostarse, en vez de todo de golpe el mismo domingo, ayuda a que el ajuste sea más suave. 

Si toma alguna medicación pautada a una hora concreta, comente con su médico o su farmacéutico de confianza si conviene ajustar el horario esos primeros días, sobre todo si se trata de tratamientos para la tensión arterial o el azúcar, en los que el momento exacto de la toma importa de verdad. 

Recuerde: mantener una rutina de luz natural durante el día, aunque haga frío, ayuda al cuerpo a regular mejor el sueño en esta época del año. 

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Redacción Buena Vida Senior

Redacción Buena Vida Senior

Redacción del blog de Buena Vida Senior.

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