Escapadas al norte de España para huir del calor
Mientras el interior de España se abrasa en julio, el norte guarda un secreto a voces: un verano suave, verde y fresco. La costa y la montaña de Asturias, Cantabria y Galicia son el refugio perfecto para quien quiere disfrutar de las vacaciones sin sufrir el calor.
Este artículo le será útil si piensa en una escapada al norte de España en verano y busca un plan tranquilo, con buen clima y a un ritmo pausado. Le contamos por qué merece la pena, qué ver en cada zona y cómo preparar el viaje con comodidad.
Por qué el norte es el mejor refugio en verano
El secreto está en el clima. La cornisa cantábrica tiene un clima oceánico, con veranos suaves en los que el calor rara vez llega a ser extremo, tal y como reflejan los datos climáticos de la AEMET. Mientras en el centro y el sur se superan con frecuencia los 35 o los 40 grados, en el norte se disfruta de temperaturas mucho más llevaderas.
No es casualidad que cuatro comunidades del norte —Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco— se promocionen juntas bajo la marca oficial de turismo España Verde, con el lema “el espíritu del norte”. Paisajes verdes, playas, montañas y buena mesa, todo a mano y sin agobios de calor.
Asturias: entre montañas y playas
Asturias reúne en poco espacio la montaña y el mar. En el interior, los Picos de Europa ofrecen paisajes de altura sin necesidad de grandes esfuerzos: el santuario de Covadonga y sus lagos son una visita cómoda y muy hermosa.
En la costa, pueblos marineros como Cudillero, Llanes o Ribadesella invitan a pasear sin prisa. Las ciudades de Oviedo y Gijón son agradables para recorrer a pie, con buenos museos y una gastronomía de fama: la fabada, el queso y la sidra. Un menú del día en un buen restaurante suele salir a precios razonables.
Cantabria: mar, montaña y buenas villas
Cantabria es pequeña, pero da para muchas jornadas. Santander, con su bahía y el Palacio de la Magdalena, es una capital amable y fácil de recorrer. Muy cerca están joyas como Santillana del Mar, una villa medieval que se disfruta despacio, y Comillas, con su llamativa arquitectura modernista.
Para quien disfruta de la montaña, el teleférico de Fuente Dé sube a lo alto de los Picos de Europa sin esfuerzo, con vistas espectaculares; conviene consultar horarios y precios en su web antes de ir. Y para una salida con los nietos, el parque de la naturaleza de Cabárceno es una apuesta segura.
Galicia: rías, playas y buena mesa
Galicia es tierra de rías, playas y gastronomía. En las Rías Baixas, el agua tranquila y las playas resguardadas son ideales para un baño sereno. Más al norte, las Rías Altas ofrecen acantilados impresionantes y pueblos con encanto.
Santiago de Compostela, con su catedral y su casco antiguo, merece al menos un día entero, a ser posible con calzado cómodo para sus calles empedradas. Y en toda la comunidad, el marisco y el pescado fresco son un placer difícil de igualar.
Cómo llegar y moverse por el norte
Llegar al norte es sencillo. Hay trenes y autobuses que conectan las principales ciudades, y aeropuertos en Asturias, Santander y Santiago de Compostela para quien prefiera volar y ahorrarse horas de carretera. También existen trenes turísticos que recorren la costa cantábrica con calma, para quien busca un viaje más pausado y con buenas vistas.
Una vez allí, el coche, propio o de alquiler, da libertad para llegar a los pueblos y a la montaña. Si conduce, reparta el trayecto en etapas cortas y pare a descansar y a estirar las piernas cada hora o cada dos. No hay prisa: el propio camino, entre montañas verdes y vistas al mar, ya forma parte del viaje.
La buena mesa del norte
Viajar por el norte es también un placer para el paladar. Asturias presume de fabada, de buenos quesos y de sidra; Cantabria, de su cocido montañés y de sus rabas; Galicia, de un marisco y un pescado difíciles de igualar. Comer bien forma parte del viaje, y no tiene por qué ser caro.
En casi cualquier pueblo encontrará restaurantes con menú del día a precios razonables. Un buen consejo es comer en las horas centrales, cuando el sol aprieta más fuera, y reservar la tarde, más fresca, para pasear y hacer la digestión con un paseo tranquilo.
Escapadas a su medida
No hace falta recorrerlo todo. Puede elegir una sola provincia y disfrutarla con calma, o combinar dos comunidades vecinas en un viaje de una semana. Para un plan tranquilo, escoger una buena base —una ciudad o un pueblo con encanto— y hacer pequeñas salidas de un día suele ser más cómodo que cambiar de alojamiento cada noche.
Si viaja con los nietos, alterne la naturaleza con planes para todas las edades. Y si lo que busca es sosiego, los pueblos pequeños y los paseos junto al mar son un acierto seguro. Cada cual arma su viaje a la medida de sus fuerzas y sus gustos.
Consejos para viajar tranquilo a partir de los 65
Una buena escapada empieza por una buena planificación. Estas pautas le ayudarán a disfrutar sin sobresaltos:
- Reserve el alojamiento con antelación, sobre todo en julio y agosto, y pregunte por la accesibilidad si la necesita (ascensor, habitación en planta baja).
- Lleve ropa cómoda de verano, pero también una chaqueta ligera y un chubasquero: en el norte el tiempo cambia y puede refrescar o llover, incluso en pleno julio.
- Organice el viaje a un ritmo pausado, con menos kilómetros y más tiempo en cada sitio.
- Si toma medicación, lleve la suficiente para todo el viaje y una copia de sus recetas.
- Valore contratar un seguro de accidente si hace actividades del montaña y lleve siempre a mano su tarjeta sanitaria.
- Consulte la previsión de la AEMET antes de salir para preparar la maleta según el tiempo.
Y recuerde que cada persona y cada estado de salud son distintos. Si tiene alguna dolencia, conviene consultarlo con su médico antes de un viaje largo.
Preguntas frecuentes
¿Hace mucho calor en el norte en verano?
No suele hacerlo. La cornisa cantábrica tiene un clima suave, con veranos en los que el calor rara vez es extremo, mucho más llevaderos que en el interior.
¿Necesito coche para moverme por la zona?
Ayuda mucho, sobre todo para llegar a los pueblos y a la montaña. Las ciudades están bien comunicadas por tren y autobús, pero un coche, propio o de alquiler, da más libertad. Si conduce, planifique trayectos cortos y con descansos.
¿Qué ropa conviene llevar?
Ropa cómoda y de verano, sin olvidar una chaqueta ligera y un chubasquero. En el norte puede refrescar por la tarde y no es raro un día de lluvia, aunque sea julio.
¿Con cuánta antelación conviene reservar?
En julio y agosto, cuanto antes mejor, porque son los meses de más demanda. Reservar con tiempo le permitirá elegir mejor el alojamiento y, a menudo, encontrar precios más ajustados.
¿Es un buen destino para viajar con los nietos?
Sí. La costa cantábrica combina playas tranquilas, parques de naturaleza como Cabárceno y pueblos con encanto, planes que gustan a todas las edades. Conviene alternar naturaleza y paseos cortos para que el viaje sea cómodo también para los más pequeños.
¿Qué zona elegir para un primer viaje al norte?
Cualquiera de las tres comunidades es un buen comienzo. Si busca mar y montaña juntos, Asturias es muy completa; para distancias cortas, Cantabria; y si le atraen el marisco y las rías, Galicia. Elegir una sola provincia y disfrutarla con calma suele ser lo más cómodo.
El norte le espera este verano
Huir del calor sin renunciar a unas buenas vacaciones es posible, y está más cerca de lo que parece. El norte ofrece frescor, paisajes verdes y una forma tranquila de disfrutar del verano. Elija su rincón favorito y viaje a su ritmo.
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