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Cómo adaptar el hogar para prevenir caídas: baño, cocina y escaleras 

La mayoría de las caídas de las personas mayores ocurren dentro de casa, en lugares tan cotidianos como el baño o las escaleras. La buena noticia es que muchas se pueden evitar con cambios sencillos y económicos. Adaptar el hogar no es señal de fragilidad, sino de sentido común: es cuidar su independencia y su tranquilidad, y la de quienes le quieren. 

Por qué prevenir las caídas importa tanto 

Las caídas son una de las principales causas de lesiones en las personas mayores, y muchas se producen en casa. Una simple alfombra suelta, un suelo mojado o un baño resbaladizo pueden acabar en un susto serio, con una fractura y semanas de recuperación. Prevenir es fácil y barato, y le permite seguir moviéndose por su hogar con confianza, sin ese miedo que a veces hace que uno se mueva menos de lo que debería. 

Lo mejor es que no hace falta una gran reforma. La mayoría de las medidas son baratas y se pueden ir poniendo poco a poco, empezando por las zonas de más riesgo. 

El baño, la zona de más riesgo 

El baño concentra muchos resbalones por la humedad y las superficies lisas. El Ministerio de Sanidad recomienda varias medidas sencillas: 

  • Sustituir la bañera por un plato de ducha, más fácil y seguro de usar; entrar y salir de una bañera alta es uno de los momentos de más riesgo. 
  • Colocar barras de apoyo fijadas a la pared en la ducha, junto al lavabo y al inodoro. 
  • Poner alfombrillas antideslizantes dentro y fuera de la ducha. 
  • Usar un taburete o una silla de ducha si le cuesta permanecer de pie mientras se asea. 
  • Tener el jabón, el champú y la toalla al alcance de la mano, para no tener que estirarse ni agacharse en mojado. 

La cocina 

La cocina es otra zona donde conviene ir sobre seguro, sobre todo por los suelos y por la costumbre de subirse a algún sitio para alcanzar las cosas: 

  • Guarde los utensilios y cacharros de uso habitual al alcance de la mano, para no subirse a sillas ni banquetas. 
  • No use abrillantadores ni ceras en el suelo: lo vuelven resbaladizo. 
  • Recoja enseguida cualquier líquido o aceite que se derrame. 
  • Si necesita alcanzar algo alto, use una escalerilla estable con apoyo, nunca una silla. 

Las escaleras y las zonas de paso 

Las escaleras y los pasillos son escenarios frecuentes de tropiezos. Unos ajustes sencillos marcan la diferencia: 

  • Instale pasamanos a ambos lados de las escaleras, de arriba abajo. 
  • Marque el borde de los escalones con una franja de color que se vea bien. 
  • Retire las alfombras sueltas o fíjelas al suelo, y aparte los cables de las zonas de paso. 
  • Despeje los pasillos de muebles y objetos con los que se pueda tropezar. 
  • Use calzado cerrado con suela antideslizante, también en casa; evite andar con calcetines o zapatillas sueltas. 

El dormitorio y el camino al baño 

Muchas caídas ocurren de noche, al levantarse medio dormido para ir al baño. Deje una luz nocturna encendida en el pasillo, tenga el interruptor y el teléfono al alcance desde la cama y despeje de obstáculos el camino hasta el aseo. La cama debe estar a una altura que le permita sentarse y levantarse sin esfuerzo, apoyando bien los pies en el suelo. 

Tener a mano unas gafas, un vaso de agua y una pequeña linterna en la mesilla evita muchos tropiezos innecesarios en la oscuridad. Y no tenga prisa al incorporarse: siéntese un momento en el borde de la cama antes de ponerse de pie, para que no le baje la tensión. 

La iluminación, clave en toda la casa 

Ver bien es prevenir. Asegúrese de que todas las estancias tienen buena luz, con interruptores accesibles al entrar y, si puede, algún punto de luz que se encienda solo al detectar movimiento en pasillos y baño. Cambie cuanto antes las bombillas fundidas y evite las zonas de penumbra. Una casa bien iluminada es una casa más segura. 

Cuidar también el cuerpo, no solo la casa 

Adaptar el hogar es medio camino; el otro medio es cuidarse. Mantenerse activo, con paseos diarios y algún ejercicio suave de equilibrio y fuerza, ayuda a caminar con más seguridad y a levantarse con más soltura. Conviene también revisar la vista y el oído con regularidad, porque ver y oír bien previene tropiezos. 

Y un consejo importante: repase con su médico la medicación que toma. Algunos fármacos pueden producir mareos, bajadas de tensión o somnolencia, y ajustar el tratamiento reduce el riesgo de caer. Pequeños cambios, dentro y fuera de casa, marcan una gran diferencia. 

Ayudas, teleasistencia y qué hacer ante una caída 

Algunas de estas mejoras, como cambiar la bañera por un plato de ducha, pueden contar con ayudas públicas para la adaptación de la vivienda. Merece la pena preguntar en los servicios sociales de su ayuntamiento o de su comunidad autónoma. Y si vive solo, valore un servicio de teleasistencia, que permite pedir ayuda pulsando un botón ante una caída o un mareo. 

Conviene también saber qué hacer si se produce una caída. Si puede, no se levante de golpe: quédese un momento quieto, compruebe que no se ha hecho daño y busque un mueble firme para apoyarse al incorporarse. Si no puede levantarse o le duele algo, pida ayuda con el botón de teleasistencia o el teléfono, y no dude en llamar al 112 si hay un golpe importante. 

Recuerde: no hace falta hacerlo todo de golpe. Empiece por el baño, que es donde más riesgo hay, siga con la iluminación y vaya avanzando poco a poco. 

El calzado y la ropa, aliados discretos 

A veces el peligro no está en la casa, sino en lo que llevamos puesto. En casa, use zapatillas cerradas, con suela antideslizante y que sujeten bien el pie; evite andar en calcetines, con chanclas o con zapatillas abiertas que se salen al caminar. La ropa tampoco debe arrastrar por el suelo: un camisón o una bata demasiado largos son una causa frecuente de tropiezos, sobre todo en las escaleras. 

Fuera de casa: portal, aceras y transporte 

La prevención no termina en la puerta. Preste atención a los escalones del portal, a las aceras en mal estado y a los suelos mojados de comercios y transportes. Al subir o bajar del autobús, agárrese bien y no tenga prisa. Si utiliza bastón o andador, revíselo de vez en cuando: una contera gastada resbala. Y en los días de lluvia o hielo, extreme la precaución o, si puede, aplace la salida. 

Cuente con la familia 

Adaptar la casa es una buena ocasión para hablarlo con los suyos. Una visita de un hijo o un nieto con ojos nuevos detecta riesgos que uno ya no ve por costumbre: esa alfombra de siempre, aquel cable, la bombilla que lleva meses fundida. Repartir entre todos las pequeñas mejoras las hace más llevaderas y es, además, una forma de cuidarse entre la familia. 

Revisiones que conviene no saltar 

Por último, no descuide las revisiones de salud que tienen que ver con las caídas. Revisar la vista y actualizar las gafas, comprobar el oído, controlar la tensión y repasar con el médico la medicación son gestos que previenen más caídas de las que parece. Ver bien, oír bien y no marearse es la mejor manera de andar seguro, dentro y fuera de casa. 

Preguntas frecuentes 

¿Adaptar la casa es muy caro? 

No necesariamente. Muchas medidas cuestan poco (alfombrillas, barras de apoyo, luces nocturnas). Otras, como cambiar la bañera, pueden tener ayudas que conviene consultar. 

¿Por dónde empiezo? 

Por el baño, que es la zona de más riesgo. Después, la iluminación y las alfombras sueltas del resto de la casa. 

¿Sirven las barras de apoyo con ventosa? 

Son menos seguras. Lo recomendable es que las barras estén bien fijadas a la pared. 

¿Y si vivo solo? 

Valore la teleasistencia y avise a alguien de confianza de su rutina diaria, por si necesitara ayuda. 

¿Los ejercicios ayudan de verdad a no caerse? 

Sí. Mantener la fuerza en las piernas y el equilibrio, con ejercicio suave y regular, reduce el riesgo de caídas. Consulte a su médico qué le conviene. 

En resumen 

Con unos cambios sencillos, su casa puede ser mucho más segura y usted, más independiente. El baño, la iluminación y las zonas de paso son las prioridades; cuidar el cuerpo y contar con apoyos como la teleasistencia completan la protección. Si quiere más consejos sobre vivienda y bienestar pensados para usted, le invitamos a inscribirse en Buena Vida Senior, donde tratamos de promover un estilo de vida basado en la jubilación activa.

Redacción Buena Vida Senior

Redacción Buena Vida Senior

Redacción del blog de Buena Vida Senior.

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