Manténgase informado

¿Tiene que declarar la pensión en la renta? Guía para mayores 

Cada primavera vuelve la misma duda: «¿Me toca hacer la declaración de la renta?». Si cobra una pensión, la respuesta depende sobre todo de cuánto ingresa y de cuántos pagadores tiene. En esta guía se lo explicamos con calma, con ejemplos cercanos y sin palabras raras, para que sepa a qué atenerse y no se lleve sustos de última hora. 

La pensión tributa, pero eso no significa que deba declarar 

Conviene empezar por lo básico. Las pensiones de jubilación se consideran, a efectos del impuesto, rendimientos del trabajo, igual que un sueldo. Por eso la Seguridad Social ya le aplica cada mes una pequeña retención a cuenta del IRPF, sobre todo si la pensión es alta. Es dinero que se adelanta a Hacienda a lo largo del año. 

Ahora bien, que su pensión esté sujeta al impuesto no quiere decir que usted tenga la obligación de presentar la declaración. Son dos cosas distintas. La mayoría de los pensionistas con una única pensión de importe moderado no están obligados a declarar, precisamente porque la ley marca unos límites por debajo de los cuales no hace falta hacerlo. 

Los límites que marcan la obligación 

La clave está en el importe anual y en el número de pagadores. Estos son los dos supuestos más habituales: 

  • Con un solo pagador (una única pensión): no está obligado a declarar si no supera los 22.000 euros brutos al año. 
  • Con dos o más pagadores (por ejemplo, dos pensiones, o una pensión y un trabajo): el límite baja a unos 15.876 euros al año, siempre que lo que cobre del segundo pagador y siguientes supere los 1.500 euros anuales. 

¿Por qué esa diferencia? Porque cuando hay un solo pagador, este ya ajusta bien las retenciones a lo largo del año. Cuando hay varios, cada uno retiene por su cuenta sin saber lo que pagan los demás, así que Hacienda rebaja el límite para asegurarse de que las cuentas cuadran al final. 

Importante: estas cifras son las de la última campaña y pueden actualizarse cada año. Confirme siempre su caso concreto en la Agencia Tributaria antes de decidir. 

Ejemplos según su situación 

La teoría se entiende mejor con casos reales. Fíjese si alguno se parece al suyo: 

  • Una pensión de 1.200 euros al mes (unos 16.800 al año), con un solo pagador: no supera los 22.000 euros, así que en principio no hay obligación de declarar. 
  • Dos pensiones que suman 1.400 euros al mes: al haber dos pagadores y superar la segunda los 1.500 euros al año, el límite baja a unos 15.876; conviene revisar el caso con cuidado. 
  • Una pensión más el alquiler de un piso: aunque la pensión no llegue al límite, el alquiler es otro ingreso que puede obligar a declarar. Casi siempre habrá que presentar la declaración. 
  • Una pensión de jubilación y unos meses de trabajo el mismo año: son dos pagadores; revise si la parte del segundo supera los 1.500 euros. 

Cuándo conviene declarar aunque no esté obligado 

A veces, presentar la declaración le beneficia aunque no tenga obligación. Si a lo largo del año le han retenido de más, al declarar puede salirle a devolver y recuperar ese dinero. Ocurre con frecuencia. Por eso merece la pena revisar el borrador antes de descartar la declaración: comprobarlo se hace en unos minutos y no cuesta nada. 

También puede interesarle declarar si tiene derecho a determinadas deducciones que solo se aplican al presentar la declaración. En caso de duda, lo prudente es mirarlo: si sale a pagar, no está obligado y no la presenta; si sale a devolver, la presenta y recupera lo suyo. 

Ojo con otros ingresos 

Aunque su pensión no llegue al límite, otros ingresos pueden obligarle a declarar. Los más comunes son el alquiler de un inmueble, los intereses de cuentas o depósitos a plazo, los dividendos de acciones o la venta de un fondo, un piso o unas participaciones. Si además de la pensión tiene ingresos de este tipo, conviene revisar su situación con más detalle, porque las reglas cambian. 

Un caso frecuente es el de quien vende la vivienda o recibe una herencia. Son operaciones que pueden tener consecuencias en la declaración, así que ahí sí merece la pena informarse bien o pedir ayuda profesional. 

Deducciones que le pueden interesar 

El impuesto contempla algunas ventajas para las personas mayores que conviene conocer, aunque su aplicación depende de cada caso y de la comunidad autónoma donde viva: 

  • Reducciones por edad y por rendimientos del trabajo, que alivian la factura fiscal de las pensiones más modestas. 
  • Deducciones por discapacidad, si tiene reconocido un grado. 
  • Deducciones autonómicas, que varían mucho de una comunidad a otra (por alquiler, por gastos concretos, etc.). 

No se preocupe por memorizarlas: el propio borrador de la Agencia Tributaria suele incorporar las que le corresponden. Lo importante es saber que existen y revisarlas. 

Cómo salir de dudas sin agobios 

No hace falta pelearse con la letra pequeña. Puede consultar su borrador en la web de la Agencia Tributaria identificándose con Cl@ve, llamar a su teléfono de información para que le orienten, o pedir cita presencial y que le atiendan en persona. La campaña de la renta suele desarrollarse entre abril y finales de junio, así que tiene margen para hacerlo con calma. 

Y si su caso es algo complejo —varias fuentes de ingresos, la venta de un inmueble, una herencia reciente—, un asesor le ahorrará quebraderos de cabeza por un coste razonable. Cada situación es particular, así que lo prudente es confirmar la suya y no guiarse solo por lo que le cuente un conocido, porque su caso puede ser distinto. 

Qué es el borrador y cómo consultarlo 

El borrador es una propuesta de declaración que la Agencia Tributaria prepara con los datos que ya tiene de usted: su pensión, las retenciones, sus cuentas bancarias y otros ingresos que le constan. Consultarlo es la mejor forma de saber a qué atenerse. Para verlo, entre en la web de la Agencia Tributaria, identifíquese con Cl@ve o con el número de referencia que le facilitan, y revise los datos con calma. 

Si todo está correcto y le sale a devolver, puede confirmarlo y presentarlo en unos minutos. Si detecta algo que falta o que no cuadra, no lo confirme sin más: corríjalo o pida ayuda. El borrador es una ayuda, pero la responsabilidad de que los datos sean correctos es suya, así que conviene mirarlo con atención. 

Errores frecuentes que conviene evitar 

A la hora de decidir, hay unos cuantos tropiezos habituales que es fácil esquivar si los conoce de antemano: 

  • Dar por hecho que «como cobro pensión no tengo que declarar» sin comprobar el importe y los pagadores. 
  • Olvidar los ingresos de un segundo pagador, que rebajan el límite de la obligación. 
  • No revisar el borrador y perder así una posible devolución. 
  • No declarar la venta de un piso, una herencia o unos fondos, que sí pueden tener consecuencias. 
  • Fiarse del «a mí me dijeron», cuando cada situación personal es distinta. 

Preguntas frecuentes 

Cobro una pensión de 1.200 euros al mes, ¿tengo que declarar? 

Con un solo pagador, unos 16.800 euros al año no llegan al límite de 22.000, así que en principio no estaría obligado. Aun así, revise el borrador por si le sale a devolver. 

¿Y si cobro dos pensiones? 

Al haber dos pagadores, el límite baja (en torno a 15.876 euros). Conviene revisar su caso, sobre todo si la segunda pensión supera los 1.500 euros al año. 

¿La pensión de viudedad cuenta? 

Sí. También es un rendimiento del trabajo y se tiene en cuenta igual que la de jubilación. 

Si alquilo un piso además de mi pensión, ¿cambia algo? 

Sí. El alquiler es otro ingreso que suele obligar a declarar aunque la pensión no llegue al límite. Revíselo con detalle. 

¿Dónde compruebo mi caso con seguridad? 

En la Agencia Tributaria: puede ver el borrador con Cl@ve, llamar a su teléfono de información o pedir cita presencial. 

Guarde su documentación 

Aunque no esté obligado a declarar, conviene guardar cada año los justificantes de su pensión, los certificados de retenciones que le envía la Seguridad Social y cualquier documento de otros ingresos. Si algún año su situación cambia —vende un piso, cobra una segunda pensión o recibe una herencia—, tenerlo todo a mano le facilitará mucho la declaración y le evitará prisas de última hora. Un sobre o una carpeta donde archivar estos papeles cada enero es una costumbre sencilla que ahorra disgustos. 

En resumen 

Muchos pensionistas no están obligados a declarar, pero conviene revisar el borrador cada año, sobre todo si hay más de un pagador u otros ingresos como alquileres o intereses. Comprobarlo es rápido y, a veces, le devuelve dinero. Si quiere más guías claras sobre finanzas para mayores, le invitamos a inscribirse en BuenaVidaSenior.com, donde encontrará información sencilla para decidir llevar un estilo de vida basado en la jubilación activa.

Redacción Buena Vida Senior

Redacción Buena Vida Senior

Redacción del blog de Buena Vida Senior.

También le puede interesar

Calcule fácilmente las cantidades que podría obtener con la hipoteca inversa para mejorar su calidad de vida.

Calcular