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Ejercicio suave para mayores de 65: caminar, natación y tai chi 

Cuando llega el verano y aprieta el calor, apetece menos salir de casa. Las tardes invitan a quedarse quieto y, con los años, cuesta más romper esa quietud. Y, sin embargo, moverse un poco cada día es una de las mejores decisiones que puede tomar por su salud. 

No hace falta apuntarse a un gimnasio ni forzar el cuerpo. El ejercicio suave para mayores de 65 —caminar, nadar o practicar tai chi— está al alcance de casi cualquier persona y cuida el corazón, las articulaciones y el equilibrio. En esta guía le contamos sus beneficios reales, cómo empezar sin riesgo y cuándo conviene consultar antes con su médico. 

Por qué el ejercicio suave es tan importante a partir de los 65 

El cuerpo agradece el movimiento a cualquier edad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que la actividad física regular ayuda a prevenir enfermedades del corazón, la diabetes y algunos tipos de cáncer, reduce las caídas y mejora el ánimo, el sueño y la memoria. 

También aporta un dato que invita a la reflexión: las personas que no se mueven lo suficiente tienen un riesgo de mortalidad entre un 20 % y un 30 % mayor que quienes se mantienen activas. 

La buena noticia es que no hacen falta grandes esfuerzos. La propia OMS insiste en que un poco de actividad física es mejor que ninguna y que toda actividad cuenta. Subir la escalera, pasear hasta el mercado o cuidar el huerto ya suma. 

Cuánto ejercicio recomienda la OMS a partir de los 65 

Las directrices de la OMS marcan una referencia sencilla para las personas mayores: 

  • Entre 150 y 300 minutos de actividad moderada a la semana. Es decir, de dos horas y media a cinco horas repartidas en varios días. Media hora al día, cinco días por semana, cumple el mínimo. 
  • Ejercicios de fuerza dos o más días por semana, para mantener el músculo y los huesos. 
  • Actividades de equilibrio tres o más días por semana, especialmente importantes para prevenir caídas. 

No hay que empezar por el máximo. Si ahora mismo apenas se mueve, comience con diez minutos al día y vaya subiendo poco a poco, según se encuentre. 

Recuerde: el objetivo no es competir con nadie, sino mantenerse activo de forma constante. Vale más caminar veinte minutos cada día que agotarse una sola vez al mes. 

Caminar: el ejercicio más sencillo y completo 

Caminar es, probablemente, la mejor forma de empezar. No cuesta dinero, no necesita equipo y se adapta a cada ritmo. Un paseo diario a paso ligero —del que se pueda hablar, pero no cantar— cuida el corazón y ayuda a dormir mejor. 

  • Empiece por paseos cortos, de diez a quince minutos, y alárguelos cuando se sienta cómodo. 
  • Elija las horas más frescas: a primera hora de la mañana o al caer la tarde, sobre todo en verano. 
  • Use calzado cerrado, cómodo y con buena suela. 
  • Lleve una botella de agua y beba aunque no tenga sed. 

Natación y ejercicios en el agua: un alivio para las articulaciones 

Si le duelen las rodillas o la cadera, el agua es su aliada. Al flotar, el cuerpo pesa menos y las articulaciones trabajan sin castigo. Nadar, caminar dentro de la piscina o hacer gimnasia en el agua fortalece los músculos y mejora la respiración con muy poco riesgo de lesión. 

En verano, además, resulta de lo más refrescante. Muchas piscinas municipales ofrecen horarios y grupos de gimnasia en el agua pensados para personas mayores. Pregunte en el polideportivo de su localidad. 

Importante: entre en el agua poco a poco, sobre todo si hace mucho calor o acaba de comer. Los cambios bruscos de temperatura pueden sentar mal. 

Tai chi: equilibrio y prevención de caídas 

El tai chi es un arte de origen chino que encadena movimientos lentos y suaves, acompañados de una respiración tranquila. Parece sencillo, y lo es, pero trabaja algo muy valioso a partir de cierta edad: el equilibrio. 

La OMS recomienda de forma expresa incluir actividades de equilibrio varios días por semana para reducir el riesgo de caídas, una de las principales causas de lesión en las personas mayores. El tai chi encaja a la perfección: mejora la estabilidad, la coordinación y la confianza al andar, y de paso relaja y despeja la mente. 

Se puede practicar en grupo, en parques y centros de mayores, o siguiendo clases por internet desde casa. No exige fuerza ni flexibilidad especiales. 

Cómo empezar sin riesgo, paso a paso 

  1. Hable primero con su médico si tiene alguna enfermedad del corazón, la tensión alta, mareos o cualquier duda. 
  1. Empiece despacio. Diez minutos al día ya son un buen comienzo. 
  1. Caliente y estire con suavidad antes y después. 
  1. Escuche a su cuerpo. Un poco de cansancio es normal; el dolor, no. 
  1. Hidrátese bien, sobre todo con calor. 
  1. Busque compañía. Pasear o ir a la piscina con alguien lo hace más agradable y más seguro. 

Cuándo pedir ayuda: detenga el ejercicio y busque atención médica si nota dolor en el pecho, falta de aire intensa, mareo, palpitaciones o una caída con golpe fuerte. Ante una urgencia, llame al 112. 

Cuándo conviene consultar al médico antes de empezar 

El ejercicio suave es seguro para la mayoría de las personas, pero conviene valorar cada caso. Consulte con su médico antes de empezar si padece del corazón, tiene la tensión alta sin controlar, diabetes, problemas de equilibrio, ha sufrido caídas recientes o toma varios medicamentos. 

Su médico podrá indicarle qué actividades le convienen más y a qué intensidad. Cada persona es diferente, y lo que a un vecino le sienta de maravilla puede no ser lo ideal para usted. 

Preguntas frecuentes 

¿Cuánto ejercicio debe hacer una persona mayor de 65 años? 

La OMS recomienda entre 150 y 300 minutos de actividad moderada a la semana, más ejercicios de fuerza dos días y de equilibrio tres días. Lo importante es empezar poco a poco y ser constante. 

¿Es seguro caminar todos los días a esta edad? 

Para la mayoría de las personas, sí. Conviene empezar con paseos cortos, usar calzado cómodo, elegir las horas frescas e hidratarse. Si tiene algún problema de salud, consúltelo antes con su médico. 

¿Qué beneficios tiene el tai chi para los mayores? 

Mejora el equilibrio, la coordinación y la confianza al caminar, ayuda a prevenir caídas y relaja la mente. Por eso la OMS aconseja incluir actividades de equilibrio como esta varios días por semana. 

¿La natación es buena si tengo artrosis? 

El agua descarga el peso de las articulaciones, así que suele ser una opción recomendable cuando duelen las rodillas o la cadera. Conviene comentarlo con su médico para adaptar la actividad a su caso. 

¿Cuándo debo consultar al médico antes de hacer ejercicio? 

Si padece del corazón, tiene la tensión alta sin controlar, diabetes, problemas de equilibrio, caídas recientes o toma varios medicamentos, conviene consultarlo antes de empezar. 

Redacción Buena Vida Senior

Redacción Buena Vida Senior

Redacción del blog de Buena Vida Senior.

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