Pensiones 2027: cómo se decide la subida
En diciembre se anunciará cuánto suben las pensiones el año que viene y parecerá una decisión tomada esas semanas. No lo es. La cuenta empezó en diciembre pasado y a estas alturas ya están contados ocho de los doce meses que la deciden.
Conviene saber cómo funciona, porque evita disgustos y también evita hacerse ilusiones con cifras que circulan antes de tiempo.
Lo dice la ley, sin rodeos
Desde la Ley 21/2021, la subida no se negocia cada año: se calcula. El texto legal establece que las pensiones contributivas se revalorizan «en el porcentaje equivalente al valor medio de las tasas de variación interanual expresadas en tanto por ciento del Índice de Precios al Consumo de los doce meses previos a diciembre del año anterior».
Traducido: para la subida de 2027 se toma el IPC de doce meses seguidos, de diciembre de 2025 a noviembre de 2026, y se hace la media. Ni más ni menos.
El periodo va de diciembre a noviembre, y no de enero a diciembre, por un motivo práctico: así el dato está cerrado a tiempo para aprobar la subida antes de que empiece el año y aplicarla ya en la primera nómina.
Recuerde: la misma ley protege a la baja. Si esa media saliera negativa, las pensiones no bajan: se quedan igual.
Por donde va la cuenta ahora mismo
El último dato cerrado es el de julio de 2026, que el Instituto Nacional de Estadística publicó el 13 de agosto: el IPC subió un 3,6% en tasa anual, cuatro décimas más que en junio.
Con julio dentro, van ocho meses de los doce. Quedan agosto, septiembre, octubre y noviembre, y cada uno pesa exactamente lo mismo que los anteriores. Es decir: la media todavía puede moverse en un sentido o en otro.
Importante: cualquier porcentaje concreto que lea estos días para 2027 es una estimación, no una cifra oficial. El dato definitivo no existe hasta que se publique el IPC de noviembre, ya en diciembre, y el Gobierno apruebe la revalorización.
Que tamaño tiene esto en su bolsillo
Para hacerse una idea del orden de magnitud, sirve la referencia del año en curso: más de 10,4 millones de pensiones contributivas subieron alrededor de un 2,7% en 2026.
Sobre una pensión de 1.000 euros al mes en catorce pagas, cada punto porcentual de subida son unos 10 euros más al mes y unos 140 al año. No es una previsión de lo que ocurrirá: es una regla de tres para entender de qué cantidades hablamos cuando se discute una décima arriba o abajo.
La revalorización se aplica de oficio. No hay que solicitarla ni presentar nada: llega en la nómina de enero.
Sí conviene comprobar en enero que se ha aplicado bien. La cuantía actualizada aparece en la nómina de ese mes y también puede consultarla en la sede electrónica de la Seguridad Social, donde se descarga el certificado con el importe de su pensión. Si algo no cuadra, es mucho más fácil resolverlo en enero que en junio.
La ley protege el poder adquisitivo de la pensión, y eso es mucho. Pero protegerlo no es lo mismo que ampliarlo: la pensión da para vivir, no siempre para todo lo que uno tenía pensado hacer con este tramo de la vida.
Quien tiene la casa pagada dispone de una segunda palanca que no obliga a mudarse ni a vender: la hipoteca inversa, que convierte parte del valor de la vivienda en un ingreso mensual mientras se sigue viviendo en ella. Es un compromiso financiero serio y conviene estudiarlo con calma y con números propios, porque cada caso es distinto.
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