Manténgase informado

Ferias de artesanía y mercados medievales de verano 

Las tardes de verano se hacen largas, y no siempre apetece un gran plan. A veces basta con salir a la calle al caer el sol y dejarse llevar por el ambiente. Las ferias de artesanía y los mercados medievales de verano son justo eso: un paseo tranquilo entre puestos, música y buenos olores, casi siempre gratis. 

Este artículo le será útil si busca un plan sencillo, económico y con encanto, perfecto para disfrutar solo, en pareja o con los nietos. Le contamos qué encontrará, dónde buscarlos y cómo disfrutarlos con comodidad. 

Un paseo entre puestos, música y aromas 

Un mercado medieval o una feria de artesanía convierte el casco antiguo de un pueblo en un escenario de otra época. Los artesanos muestran su trabajo en madera, cuero, cerámica o forja, y venden directamente lo que hacen con sus manos. 

Por las calles se cruzan músicos, malabaristas y cuentacuentos. Huele a pan recién hecho, a especias y a embutido a la brasa. Es un plan que entra por todos los sentidos y que invita a pasear despacio, sin horarios ni prisas. 

Qué tipo de ferias encontrará este verano 

No todas son iguales. Según el pueblo, se encontrará con propuestas distintas: 

  • Mercados medievales: con recreación histórica, trajes de época, torneos y espectáculos. Los cascos antiguos se llenan de ambiente de otro tiempo. 
  • Ferias de artesanía: el protagonista es el trabajo hecho a mano, con venta directa del artesano. Ideales para un regalo original o un pequeño capricho. 
  • Mercadillos nocturnos: se montan al fresco de la noche, muchas veces en el paseo marítimo o en la plaza mayor, y son perfectos para los días de más calor. 
  • Ferias gastronómicas: giran en torno a los productos de la tierra (quesos, mieles, embutidos, dulces), con degustaciones y puestos para llevar. 

Algunos ejemplos por toda España 

Estos mercados son una tradición de norte a sur, y casi cada provincia tiene los suyos. En Galicia son muy populares las ferias medievales de verano, como la Feira Franca de Betanzos, en A Coruña. En Jaén, Úbeda celebra en julio sus Fiestas del Renacimiento, con recreaciones y mercado. Y en Guadalajara, Sigüenza monta su mercado medieval entre sus monumentos. 

Son solo unos ejemplos: la lista es larguísima. Lo mejor es mirar la agenda de su provincia, porque seguro que hay alguno cerca de casa. Las fechas cambian cada año, así que conviene consultarlas antes de ir. 

Recuerde: la mayoría de estas ferias son gratuitas. Consulte las fechas y el programa en la web del ayuntamiento o de la oficina de turismo, porque varían de un año a otro. 

Por qué es un buen plan para mayores (y para ir con los nietos) 

Pocos planes reúnen tantas cosas buenas. Es económico, casi siempre gratis. Se hace al fresco de la tarde o de la noche, cuando el calor da una tregua. Y es un plan para compartir: se pasea, se charla y se para donde apetece. 

Además, es una salida estupenda para ir con los nietos. A los pequeños les encantan los malabares, los animales de la cetrería y los puestos de dulces. Y a usted le permite disfrutar de un buen rato juntos sin gastar apenas. 

Cómo disfrutarlo con comodidad 

Con unas pautas sencillas, la tarde saldrá redonda: 

  • Vaya a las horas frescas, a última hora de la tarde o por la noche. 
  • Lleve calzado cómodo: los cascos antiguos tienen suelo empedrado y alguna cuesta. 
  • Lleve agua y, si va de día, sombrero y protección solar. 
  • Lleve algo de dinero en efectivo: muchos puestos de artesanía no aceptan tarjeta. 
  • Vaya sin prisa y descanse en una terraza o en un banco cuando lo necesite. 

Importante: los cascos históricos suelen tener suelo empedrado y cuestas, así que lleve calzado cómodo y vaya despacio. Si va con los nietos, acuerden un punto de encuentro por si alguien se despista entre el gentío. 

Qué comprar y qué probar 

Pasear es gratis, pero cuesta resistirse a algún capricho. En los puestos de artesanía encontrará cerámica, piezas de cuero, cestería, jabones naturales, joyería sencilla o juguetes de madera. Son buenos regalos, hechos a mano y a precios muy variados. 

Y luego está la parte de comer, que nunca falla. Quesos, mieles, embutidos, panes y dulces caseros llenan los puestos de gastronomía, y muchos ofrecen degustación, así que puede probar antes de decidir. Un buen consejo: lleve una bolsa de tela por si se anima a llevarse algo para casa. 

Del mercado medieval al mercadillo de la costa 

La variedad es enorme. En los pueblos del interior, los mercados medievales llenan las plazas de recreaciones históricas, torneos y espectáculos de fuego al anochecer. En la costa, en cambio, son muy típicos los mercadillos de artesanía en el paseo marítimo, que abren al caer la tarde y se disfrutan con la brisa del mar. 

Sea cual sea el que le quede más cerca, la esencia es la misma: pasear sin prisa, mirar, charlar con los artesanos y dejarse llevar por el ambiente. No hace falta comprar nada para pasarlo bien; a veces, el mejor recuerdo es simplemente el paseo. 

Un plan que rescata oficios de siempre 

Detrás de cada puesto hay un oficio. El alfarero que moldea el barro, el guarnicionero que trabaja el cuero, la encajera o el forjador mantienen vivas artes que muchos aprendimos a ver de niños. Charlar un rato con ellos es también un pequeño viaje a otra época. 

Para el público mayor, esa cercanía tiene un valor especial. Reconocer herramientas y oficios de antes, explicárselos a los nietos y compartir un recuerdo convierte el paseo en algo más que una simple salida. 

Preguntas frecuentes 

¿Cuándo se celebran las ferias y los mercados medievales? 

Sobre todo en julio y agosto, aunque los hay durante toda la temporada. Cada pueblo tiene sus fechas, que cambian cada año, así que conviene consultarlas en la agenda del ayuntamiento antes de acudir. 

¿Hay que pagar entrada? 

La mayoría son gratuitos y se pasea libremente por las calles. Solo algunas actividades concretas, como ciertas cenas o espectáculos, pueden tener un coste aparte. 

¿Puedo pagar con tarjeta en los puestos? 

Depende del puesto. Muchos artesanos solo aceptan efectivo, así que conviene llevar algo de dinero suelto por si acaso. 

¿Son adecuados si me cuesta caminar? 

Se pueden disfrutar a su ritmo, pero tenga en cuenta que suelen celebrarse en cascos antiguos con suelo empedrado. Elija un recorrido corto, con bancos donde sentarse, y vaya acompañado si lo prefiere. 

¿Dónde consulto qué ferias hay cerca de mí? 

En la web y el tablón del ayuntamiento, en la oficina de turismo de su zona y en las agendas culturales locales. También suele haber calendarios de mercados medievales en internet. 

Este verano, piérdase entre los puestos 

Las ferias de artesanía y los mercados medievales son uno de esos planes sencillos que hacen especial el verano: ambiente, buena compañía y un paseo al fresco, sin gastar apenas. Elija el que tenga más cerca y déjese sorprender. 

En Buena Vida Senior le acompañamos en el día a día. Regístrese en nuestra web para recibir cada semana ideas y planes pensados para disfrutar de esta etapa de forma activa. 

Redacción Buena Vida Senior

Redacción Buena Vida Senior

Redacción del blog de Buena Vida Senior.

También le puede interesar

Calcule fácilmente las cantidades que podría obtener con la hipoteca inversa para mejorar su calidad de vida.

Calcular