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Cantar en un coro: una afición que une y anima 

Pocas aficiones reúnen tanto como cantar en compañía. Un coro anima el día, llena de amigos la agenda y, además, es bueno para el cuerpo y la mente. Y lo mejor: no hace falta saber música ni tener una gran voz para disfrutarlo. Basta con tener ganas de pasarlo bien. 

Por qué cantar en grupo sienta tan bien 

Cantar obliga a respirar hondo y de forma pausada, algo que sienta bien a los pulmones y que muchos notan como un pequeño desahogo. Aprenderse las letras y seguir el ritmo ejercita la memoria y la atención. Y, sobre todo, cantar en grupo levanta el ánimo y crea un fuerte sentimiento de pertenencia: uno se siente parte de algo y espera con ganas el día del ensayo. 

No es casualidad que quienes cantan en un coro suelan hablar de ello con entusiasmo. La combinación de música, esfuerzo compartido y compañía es una receta estupenda para sentirse bien. 

Dónde encontrar un coro 

  • Centros de mayores y casas de cultura, que suelen tener coros propios. 
  • Parroquias y asociaciones culturales o vecinales del barrio. 
  • Universidades y aulas para mayores, que a menudo incluyen actividades de canto. 
  • Escuelas municipales de música, que en muchos pueblos y ciudades organizan coros para adultos. 

No hace falta ser un experto 

Muchos coros están pensados para principiantes y no piden ninguna experiencia. El director enseña poco a poco, y cada voz encuentra su sitio dentro del grupo. Lo importante no es cantar perfecto, sino disfrutar y compartir. En unas pocas semanas se sorprenderá de lo mucho que aprende y de lo bien que lo pasa, y perderá esa vergüenza inicial que casi todos sienten al empezar. 

Recuerde: pregunte si hay un ensayo de prueba antes de apuntarse. Es la mejor forma de ver si el grupo y el ambiente le encajan, sin ningún compromiso. 

Qué esperar de los ensayos 

Un ensayo de coro es, ante todo, un rato agradable. Se calienta la voz con ejercicios sencillos, se repasan las canciones por partes y se van puliendo poco a poco. El director marca el ritmo y da indicaciones, pero el ambiente suele ser distendido, con sus risas y sus descansos para charlar. Con el tiempo llegan las pequeñas actuaciones —en una fiesta del barrio, una residencia o un auditorio—, que son la guinda y hacen mucha ilusión. 

Otras formas de disfrutar de la música 

Si cantar en público le da respeto, hay más maneras de llenar la vida de música: apuntarse a clases de un instrumento, acudir a conciertos y audiciones, o quedar con amigos para escuchar y comentar las canciones de siempre. Todo lo que nos acerca a la música alegra el día y mantiene despierta la memoria. 

Bueno para la salud, no solo para el ánimo 

Cantar tiene beneficios que van más allá del buen rato. Al obligar a respirar hondo y controlar el aire, ejercita los pulmones y mejora la capacidad respiratoria. Memorizar letras y melodías mantiene la mente activa y despierta. Y el hecho de pertenecer a un grupo, con sus ensayos y sus metas comunes, combate la soledad y da un sentido a la semana. Es difícil encontrar una afición que cuide a la vez el cuerpo, la mente y las relaciones. 

Cómo dar el primer paso 

Si le apetece probar, el primer paso es sencillo: pregunte en el centro de mayores, la casa de cultura o la parroquia de su barrio si hay algún coro y cuándo ensayan. Muchos aceptan nuevas voces durante todo el año y ofrecen un ensayo de prueba sin compromiso. No espere a saber cantar: se aprende sobre la marcha, rodeado de gente que empezó exactamente igual que usted. 

Un repertorio para todos los gustos 

Una de las cosas que más engancha de un coro es la variedad de lo que se canta. Según el grupo, el repertorio puede ir de la copla y el pasodoble de toda la vida a habaneras, boleros, villancicos en Navidad o incluso canciones más actuales. Reencontrarse con las canciones de la juventud emociona, y aprender otras nuevas mantiene la ilusión. Cada temporada trae piezas distintas, así que nunca aburre. 

Preguntas frecuentes 

¿Necesito saber solfeo o leer partituras? 

No. La mayoría de los coros de aficionados enseñan de oído y no exigen conocimientos previos. 

¿Y si creo que canto mal? 

En un coro las voces se apoyan unas a otras. Con la práctica se gana confianza y oído; casi nadie canta bien al principio. 

¿Cuesta mucho dinero? 

Muchos coros municipales y de asociaciones son gratuitos o de cuota simbólica. 

¿Hay que actuar en público? 

No es obligatorio, pero las pequeñas actuaciones suelen ser uno de los momentos más ilusionantes. Cada uno participa como se sienta cómodo. 

¿Puedo apuntarme aunque sea tímido? 

Sí. Cantar en grupo, arropado por las demás voces, es una forma estupenda de ir soltándose poco a poco y ganar confianza. 

En resumen 

Cantar en un coro es un plan alegre, social y saludable, y está al alcance de cualquiera, sepa o no de música. Anímese a probar un ensayo: puede ser el comienzo de una afición que llene de vida los próximos años. Si quiere más ideas de actividades para disfrutar, le invitamos a inscribirse en Buena Vida Senior, donde tratamos de promover un estilo de vida basado en la jubilación activa.

Redacción Buena Vida Senior

Redacción Buena Vida Senior

Redacción del blog de Buena Vida Senior.

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