Incendios forestales en verano: cómo protegerse
Con el calor del verano, el campo se seca y basta una chispa para que el fuego se propague. Si su casa está cerca del monte, de una urbanización rodeada de pinos o de un pueblo pequeño junto a la sierra, es normal que la llegada de la temporada de incendios le preocupe. La buena noticia es que hay medidas sencillas de prevención y unas pautas claras de actuación que conviene conocer con calma, antes de que haga falta.
En esta guía reunimos las recomendaciones oficiales de Protección Civil sobre incendios forestales: cómo preparar la vivienda, qué hacer si el fuego se acerca y cuándo conviene evacuar o quedarse dentro de casa. La idea no es asustar, sino tener un plan pensado con antelación.
Por qué el verano concentra el riesgo
El calor, la sequedad de la vegetación y el viento forman la combinación perfecta para que un fuego se extienda deprisa. Por eso la mayoría de los grandes incendios se producen entre junio y septiembre.
Según la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, en España se registran de media unos 17.000 incendios forestales al año, que afectan a unas 114.000 hectáreas de superficie forestal. La mayoría son pequeños, pero una media de 80 incendios al año tienen consecuencias sobre la población, sobre todo por las evacuaciones preventivas.
En los días de más riesgo, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y las autoridades locales emiten avisos. Conviene estar atento a esa información oficial y evitar cualquier actividad que pueda provocar una chispa.
Antes del verano: prepare su vivienda
La mejor defensa se construye antes de que llegue el peligro. Si vive en una casa de campo o en el borde de una zona forestal, estas medidas de autoprotección marcan la diferencia:
- Mantenga una franja despejada alrededor de la casa, sin vegetación seca, hojas ni ramas acumuladas, para que el fuego no encuentre por dónde acercarse.
- Retire de las inmediaciones los materiales que arden con facilidad: leña, restos de poda, muebles de jardín o bombonas de gas. Guárdelos lejos de la vivienda.
- Limpie el tejado y los canalones de hojas secas, que prenden con las pavesas que vuelan durante un incendio.
- Tenga a mano una manguera lo bastante larga para rodear la casa, y compruebe que llega el agua.
Si su vivienda forma parte de una urbanización, un cámping o un núcleo aislado en zona de riesgo, la normativa contempla que estos lugares cuenten con un Plan de Autoprotección. Merece la pena preguntar a la comunidad o al ayuntamiento si existe y qué prevé.
Recuerde: hacer fuego (barbacoas, quema de rastrojos o de restos de poda) está restringido en verano, y cada comunidad autónoma fija sus propias normas. Ante la duda, no encienda fuego y consulte con su ayuntamiento.
Si vive en zona de riesgo: tenga un plan
Tener las cosas pensadas de antemano evita las prisas y los nervios en el momento malo. Prepare con tranquilidad lo esencial:
- Una pequeña bolsa con la documentación, algo de dinero, el teléfono con el cargador y, muy importante, la medicación habitual.
- Los teléfonos de emergencia anotados en un lugar visible, empezando por el 112.
- Conocer las salidas de su zona y por dónde iría si tuviera que marcharse. Si necesita ayuda para desplazarse, coméntelo con un vecino o un familiar de confianza.
- Una radio a pilas para seguir la información oficial si se va la luz.
Qué hacer si el fuego se acerca
Si observa un incendio o el fuego se aproxima a su casa, lo primero es mantener la calma y avisar. Después, seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia, que tienen una visión del conjunto que usted no puede tener desde casa.
Cuándo pedir ayuda: ante cualquier columna de humo o fuego cercano, llame de inmediato al 112, el teléfono único de emergencias. Indique dónde es, qué ve y si hay personas en peligro. No dé por hecho que ya han avisado otros.
Mientras llega la ayuda, y solo si puede hacerlo sin riesgo, conviene cerrar puertas y ventanas, tapar las rendijas con paños húmedos para que no entre el humo, y retirar de las ventanas cortinas o cualquier cosa que arda con facilidad. No suba al tejado ni intente apagar un fuego que le supere: su seguridad es lo primero.
Si le ordenan evacuar
Cuando las autoridades indican que hay que marcharse, hágalo sin demora y sin detenerse a recoger objetos. Antes de salir, desconecte la luz y el gas si le da tiempo, y lleve solo lo imprescindible: documentación, dinero, teléfono y medicación. Siga la ruta que le indiquen y no regrese hasta que le confirmen que es seguro.
Si le indican quedarse (confinamiento)
A veces, la opción más segura es permanecer dentro de casa, porque salir a la carretera con el fuego cerca puede ser más peligroso. En ese caso, quédese en la vivienda con puertas y ventanas cerradas, tape las rendijas con trapos húmedos y llene de agua la bañera y los fregaderos. Beba agua para no deshidratarse y espere las instrucciones. No salga por iniciativa propia.
Importante: no abandone su casa ni regrese a ella por su cuenta si no hay una orden de las autoridades. Decidir por libre, en medio del humo y la confusión, es uno de los mayores riesgos.
El humo y su salud
El humo de un incendio irrita los ojos y las vías respiratorias, y molesta especialmente a las personas mayores o con problemas de corazón o de pulmón. Si hay humo en el ambiente, permanezca dentro con las ventanas cerradas y evite el esfuerzo físico. Si nota ahogo, tos persistente o mareo, conviene consultar con su médico o llamar al 112. Cada situación es distinta, así que ante la duda pida ayuda sin esperar.
Preguntas frecuentes
¿A qué número debo llamar si veo un incendio?
Al 112, que es el teléfono único de emergencias en toda España y funciona las 24 horas. Explique dónde es y qué está viendo con la mayor claridad posible.
¿Es mejor evacuar o quedarse en casa?
Depende de cada situación, y esa decisión la toman los servicios de emergencia, que conocen por dónde avanza el fuego. Siga siempre sus indicaciones: unas veces ordenarán salir y otras recomendarán quedarse dentro.
¿Puedo hacer una barbacoa en el campo en verano?
En la mayoría de las zonas está prohibido durante la temporada de riesgo, y cada comunidad autónoma tiene sus propias normas. Lo prudente es no encender fuego y consultar antes con su ayuntamiento.
Vivo en una urbanización rodeada de pinos. ¿Qué puedo hacer?
Pregunte si la urbanización cuenta con un Plan de Autoprotección y colabore en mantener despejada de vegetación seca la zona alrededor de las viviendas. Son medidas que reducen mucho el riesgo.
¿Cómo me mantengo informado durante un incendio?
Siga únicamente los canales oficiales: el 112, Protección Civil y las autoridades de su comunidad. Una radio a pilas es útil si se corta la electricidad. Desconfíe de los rumores.
Prevenir con calma, actuar con cabeza
La mayoría de los incendios forestales tienen su origen en un descuido humano, así que la prevención está, en buena parte, en nuestras manos. Preparar la casa, tener un plan y saber a quién llamar convierte una situación angustiosa en algo que se puede afrontar con serenidad.
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