Para no caerse, la clave no es ir despacio: es la fuerza
Se levanta del sillón y, sin querer, apoya las dos manos para impulsarse. Le cuesta un poco más que antes. No es cosa de la edad sin remedio. Es cosa de fuerza. Y la fuerza, buenas noticias, se recupera. Muchas personas creen que la mejor forma de no caerse es moverse despacio y con cuidado. Andar pegado a la…

