Un tropiezo con la alfombra, una mano que se apoya en el suelo para frenar la caída, y una muñeca que se rompe con un golpe que hace años habría quedado en un susto. Muchas veces así es como alguien descubre que tiene osteoporosis.
Hoy, 20 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Osteoporosis, y la Fundación Internacional de Osteoporosis lo dedica este año a una idea sencilla: construir, proteger y fortalecer los huesos durante toda la vida. Nunca es tarde para empezar.
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Por qué la osteoporosis importa a partir de los 65
La osteoporosis hace que los huesos pierdan densidad y se vuelvan más frágiles. Según la Fundación Internacional de Osteoporosis, en todo el mundo una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufrirán una fractura por esta causa a lo largo de su vida.
El riesgo crece cuando se suma a las caídas. El Ministerio de Sanidad, en su documento de consenso sobre fragilidad y caídas actualizado en 2026, recoge que el 30 % de las personas mayores de 65 años que viven en su casa se cae al menos una vez al año, y que entre el 5 y el 10 % de esas caídas acaban en fractura.
La buena noticia es que buena parte de lo que protege los huesos está en su mano.
Tres gestos que cuentan
1. Moverse, y con algo de fuerza. Caminar está muy bien, pero los huesos y los músculos agradecen además ejercicios de fuerza y de equilibrio. El Ministerio de Sanidad recomienda a los mayores de 65 entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada y trabajar la fuerza al menos dos días por semana. Subir escaleras con calma, levantarse de una silla varias veces o practicar tai chi son buenos ejemplos.
2. Revisar la medicación con su médico. Algunos medicamentos, sobre todo si se toman varios a la vez, pueden causar mareos o inestabilidad. El documento de Sanidad recomienda revisar de forma ordenada los fármacos que aumentan el riesgo de caídas. Basta con llevar la lista de lo que toma, incluidos los productos que compra sin receta, a su próxima consulta y preguntarlo.
3. Quitar tropiezos de su camino. Alfombras sueltas, cables por el suelo, poca luz en el pasillo. Sanidad aconseja revisar también el calzado, la vista y el oído, porque todos influyen en cómo se pisa. El propio documento incluye una lista para repasar los riesgos de la casa, rincón por rincón: es un buen plan para hacerlo con un hijo o un nieto una tarde.
Ninguno de estos gestos exige grandes cambios. Se trata de pequeñas costumbres que, sumadas, hacen que sea más difícil caerse y que, si ocurre, el golpe tenga menos consecuencias.
Y la vitamina D, ¿hay que tomarla?
Es una de las preguntas más frecuentes. El documento de consenso recomienda medir la vitamina D en las personas mayores con más riesgo de fragilidad, de malnutrición o de caídas, para valorar si necesitan un suplemento. El Ministerio de Sanidad advierte, además, de los riesgos de tomarla sin control médico. Lo prudente es comentarlo con su médico antes de tomar nada por su cuenta.
Cuándo pedir ayuda: si tras una caída siente un dolor intenso, no puede apoyar el pie o mover el brazo, o no consigue levantarse, no lo intente a la fuerza. Llame al 112 o pida ayuda a alguien cercano. Y si ha tenido una fractura con un golpe leve, coménteselo a su médico: puede ser una señal de osteoporosis.
Cuidar la salud a partir de los 65 también es tener resuelto cómo responder si algún día hace falta una atención más rápida. Si quiere conocer sus opciones, consulte nuestra guía de seguros para mayores.
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